LA ANSIEDAD o Poniendo nuestra energía a favor del miedo fantasioso

Ansiedad en la Gestalt
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Desde la Terapia Gestalt pensamos que gran parte de nuestra ansiedad está provocada por un miedo neurótico que no hemos elaborado mentalmente, es decir, un miedo inmaduro al que no hemos puesto criterio de realidad.

Miedo no cuestionado

El cuestionar el miedo, elaborarlo mentalmente y ponerle criterio de realidad nos construye una alternativa adulta que nos permite calmar la sensación de indefensión absoluta en la que nos sumimos cuando sentimos ansiedad. Es verdad que sentimos miedo, pero ante un peligro que no existe, es decir, si nos ponemos a favor de la realidad y no del peligro falso, tendremos la oportunidad de poder sosegarnos.

Soy ansiosa desde que tengo memoria, como consecuencia de ello llegué a bajar tanto de peso que era todo hueso, no me atendía ni a mi ni a los demás, en mi vida sólo existía un miedo enorme a todo. Mi sanación no pasó por enfrentar el miedo con “fuerza y valentía”, sino que, en primer lugar, poniendo atención a lo que estaba sintiendo; miedo.

Parece una contradicción, pero los ansiosos no sabemos que estamos sintiendo miedo. Estamos tan seguros de que el peligro es real, que ni siquiera nos detenemos a identificar la emoción que sentimos. Y la amenaza puede ser interna o externa, es decir, puedo temerle a una situación o a mis propias sensaciones corporales. Venga de donde venga el peligro, los ansiosos lo damos por cierto sin cuestionarlo. El caso es que como no identificamos lo que sentimos, lo dejamos sin sosegar y sin racionalizar.

En segundo lugar, comencé a poner criterio de realidad a cada miedo que sentía.

 Elaboración mental del miedo

Las emociones no mandan por sobre la razón, sino que tienen que estar en una conversación continua con la “torre de control”. Hay que utilizar el cuello me decía mi primera terapeuta, hace ya casi treinta años, en el Chile de los años ochenta. Esto quiere decir que cabeza y corazón tienen que estar en permanente comunicación, ninguno de los dos manda.

Evaluar mentalmente lo que estoy sintiendo es resolver de forma amistosa y a mi favor el conflicto que se me está generando dentro y de esta forma, no entrar en el bucle eterno de sentir miedo al miedo que, en definitiva, es la ansiedad.

Más arriba decía que los ansiosos no sentimos miedo porque el peligro ( y el miedo) es real sólo cuando está en riesgo nuestra integridad física o nuestra vida. Lo que sentimos es miedo a sentir el miedo y, en una paradoja irracional, exageramos la fantasía y dejamos de lado la realidad.

El entender esto me ha llevado a poner más atención a lo que siento, definir si el peligro es verdadero y si no lo es, intentar calmarlo con mucho amor y sentido de la realidad si, al final de cuentas, quien está asustada es mi niña y quien tiene que calmarla es mi adulta.

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